El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, encabezó la apertura de las jornadas por los 20 años de la Cumbre de los Pueblos en Mar del Plata y destacó el impacto histórico del “No al ALCA”. Cuestionó la política económica nacional y la influencia de Estados Unidos en la actualidad.
El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, participó este martes de la apertura de las actividades que recuerdan la histórica Cumbre de los Pueblos de 2005 y el rechazo regional al ALCA, en la antesala de la llegada del gobernador Axel Kicillof a Mar del Plata, prevista para mañana.
Bianco sostuvo que el recordado repudio al proyecto impulsado por Estados Unidos marcó “el inicio de una etapa de crecimiento y ampliación de derechos en América Latina”, un período que, según describió, estuvo signado por avances en materia productiva, social y de integración regional. “Ese momento abrió una verdadera época de desarrollo para los pueblos latinoamericanos”, remarcó ante los presentes.
En contraste, el funcionario provincial advirtió que la realidad actual se presenta “en las antípodas” de aquel escenario. Sin mencionarlo directamente, apuntó contra el gobierno nacional y señaló que la Argentina atraviesa “una relación de dependencia directa con Washington y una injerencia inédita del Tesoro estadounidense en las decisiones financieras del país”.
Al recordar el papel de Néstor Kirchner, Lula da Silva y Hugo Chávez en la Cumbre de las Américas de 2005, Bianco destacó su liderazgo para frenar un acuerdo que, según explicó, “no buscaba integración sino la profundización de privatizaciones, la pérdida de soberanía y condicionamientos sobre nuestras economías”.
Para el ministro, lo ocurrido hace dos décadas en Mar del Plata quedó instalado “como un hito que marcó el final de la etapa neoliberal iniciada en los ‘90” y significó “un golpe decisivo a las políticas de apertura irrestricta que se promovían desde los centros de poder global”. Sin embargo, alertó sobre un nuevo escenario internacional: “Hoy nos encontramos frente a un contexto distinto, con el avance de nacionalismos extremos y posiciones de ultraderecha, donde se vuelve a disputar qué modelo económico y político conducirá el capitalismo en los próximos años”.
Las jornadas conmemorativas continuarán hasta este miércoles, cuando el gobernador Kicillof llegará a la ciudad para participar del cierre y encabezar una serie de actividades vinculadas al aniversario de la histórica movilización contra el ALCA.