El coworking le gana la partida a oficinas tradicionales en Buenos Aires

El coworking le gana la partida a oficinas tradicionales en Buenos Aires

Parece que cada semana se inaugura un nuevo espacio de coworking en Buenos Aires. Barrios como Palermo, Belgrano y Villa Crespo han sido testigos del crecimiento de esta innovadora forma de trabajar. El coworking le debe gran parte de su popularidad a la adopción de modalidades híbridas de trabajo a partir de la pandemia, donde empresas revaluaron sus prácticas y apostaron por un modelo más flexible que pudiera ahorrar costos.

7 de octubre de 2025

Pero antes de adentrarse en el impacto del coworking en Buenos Aires, conviene preguntarse ¿qué es el coworking y por qué se ha vuelto tan relevante en la economía actual?.

 

El coworking surgió como respuesta a las nuevas necesidades del ecosistema laboral post-pandemia, principalmente porque empleados de pequeñas y grandes instituciones no querían volver a las oficinas de siempre.

 

Tras meses de home office, equipos enteros y en especial la generación Z y millenials, optaron por mantener la libertad que ofrecía el trabajo remoto. Después de todo, la única indispensable para poder trabajar en ese entonces era tener una computadora y acceso a internet.

 

Sin embargo, los empleadores necesitaban equipos unidos y niveles de productividad sostenidos. Esto los llevó a implementar modelos híbridos que combinaron trabajo en oficina con días remotos.

 

El problema fue que las oficinas tradicionales implicaban gastos difíciles de justificar: grandes espacios subutilizados, recursos desaprovechados y costos fijos elevados.

 

En este escenario, los coworkings empezaron a destacar como una solución natural.

 

Se le llama coworking a un espacio de oficina que es compartido tanto por individuos como por organizaciones diversas, usualmente ubicados dentro de edificios que se encargan de la limpieza, seguridad y gestión del mismo.

En líneas generales, un coworking ofrece dos modalidades:

  • Espacios comunales: escritorios abiertos a disposición de cualquier persona o equipo que pague el servicio, con acceso a áreas comunes como cafeterías, salas de reuniones o impresoras.
  • Oficinas privadas: ambientes cerrados y exclusivos, gestionados por la compañía arrendadora, que también incluyen acceso a todos los beneficios del espacio compartido.

¿Por qué debería considerar mudar mi empresa a un coworking?

Algunos beneficios de utilizar estos espacios son:

  • Ahorro de costos: no requiere invertir en limpieza, seguridad ni gestión, ya que todo está tercerizado y administrado por el propio espacio.
  • Mayor flexibilidad: los contratos suelen ser de corto plazo y permiten ajustar el tamaño del espacio según crezca o se reduzca tu equipo.
  • Variedad de espacios y recursos: además de escritorios y oficinas, hay salas de juntas, comedores, cabinas privadas y centros de impresión.
  • Networking y colaboración: el diseño de estos lugares fomenta la interacción entre profesionales y empresas, generando oportunidades de alianza y nuevos negocios.
  • Ubicación física: para startups o empresas más chicas, un coworking funciona como dirección profesional sin necesidad de grandes inversiones iniciales.
Pluria y la revolución del coworking en Buenos Aires

Pluria está transformando la forma en que las empresas porteñas acceden a espacios de coworking. A través de su aplicación, los equipos pueden elegir entre más de una docena de locaciones en los barrios más importantes de la ciudad.

 

De este modo, cada organización selecciona el espacio que mejor se adapte a sus necesidades en un momento dado, ya sea por cercanía, infraestructura o tamaño; sin quedar atada a un único lugar.

 

De esta manera, Pluria le brinda la flexibilidad necesaria a equipos de distintos tamaños, asegurándose de que estos se mantengan conectados de la manera más conveniente y humana posible.

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