La concejal electa de Fuerza Patria analizó el nuevo escenario legislativo que se abrirá tras el recambio de diciembre. Destacó el fin de la mayoría oficialista, la llegada de un intendente sin control propio del recinto y el rol opositor de las distintas bancadas.
Con el resultado electoral del domingo, el Concejo Deliberante quedará configurado de un modo inédito en los últimos años, sin un bloque con mayoría propia. En ese marco, la concejal de Fuerza Patria, Mariana Cuesta, sostuvo que se abre una etapa marcada por el equilibrio y la necesidad de acuerdos.
“Lo central de este desenlace electoral es que se terminó la mayoría automática. Ese fue uno de los ejes de nuestra campaña: mostrar que con un Concejo dominado por un solo sector era muy difícil encarar los grandes problemas de la ciudad. Cuando todo se define de antemano, los debates pierden riqueza y se reduce la búsqueda de consensos”, afirmó quien encabezó la lista de concejales de Fuerza Patria.
Cuesta también remarcó que el cambio no será solo legislativo. “Además se da la particularidad de que el intendente se va de la ciudad antes de tiempo, asume otro sin el voto de los vecinos y además no contará con un Concejo alineado. Eso modifica la dinámica política local de manera significativa”, señaló.
En cuanto al reparto de bancas, la concejal electa valoró lo conseguido por su espacio. “Desde Fuerza Patria alcanzamos tres lugares en el Concejo y dos consejeros escolares. El resto de las fuerzas opositoras, que en su mayoría sumaron de a dos, también tienen un perfil crítico hacia la gestión, con matices. Acción Marplatense fue más contundente en su postura y desde Nuevos Aires se planteó la idea de una ciudad desatendida. Si cada fuerza respeta lo que expresó la ciudadanía en las urnas, creo que el Concejo se volverá un ámbito mucho más interesante, donde podamos equilibrar fuerzas y poner un freno a las políticas de crueldad que nos deja el gobierno de Montenegro”, concluyó.