Pese a los descuentos y promociones, las ventas minoristas no lograron repuntar. El ticket promedio mostró una caída real de más del 20%, mientras que el rubro juguetero sufrió un retroceso más marcado.
Las ventas por el Día del Niño dejaron un balance poco alentador para el comercio. Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas pymes registraron en la fecha una variación negativa del 0,3% frente al año pasado, medida a precios constantes, lo que refleja un estancamiento en el consumo incluso con promociones generalizadas.
El dato más llamativo pasó por el poder de compra: el ticket promedio fue de $33.736, un incremento nominal frente a los $31.987 de 2024, pero con una caída real del 21,1% al descontar la inflación. Esto confirma la tendencia hacia compras más pequeñas y regalos de menor valor, a pesar de que el 87% de los comercios ofreció descuentos y planes de financiación.
CAME señaló que, aunque en algunos rubros como juguetes y libros se observó un leve repunte, otros sectores como indumentaria y electrónica mostraron una mayor cautela. En tanto, el rubro librerías fue el único que cayó en términos interanuales, con un retroceso del 14,5%.
El clima frío, el feriado del viernes 15 y la cercanía con otras campañas de descuentos nacionales también incidieron en la baja afluencia de compradores.
El golpe al sector juguetero
La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) difundió un informe más crítico: en este rubro, las ventas retrocedieron un 5,2% respecto a 2024. Aunque las tiendas físicas aún concentran el 76% de las operaciones, el comercio electrónico avanzó un 30% y ya representa casi una cuarta parte del total, sin llegar a compensar la retracción en los locales tradicionales.
El ticket promedio en jugueterías barriales se ubicó en torno a los $13.000, mientras que en grandes cadenas alcanzó los $38.000, con predominio de productos importados. Entre enero y julio, las importaciones de juguetes crecieron 114% en volumen y 84% en valor, alcanzando 13.752 toneladas.
Entre los artículos más demandados en esta edición se destacaron los juguetes didácticos, los juegos de mesa, los peluches de capibaras y el coleccionable viral “Labubu”, que se agotó rápidamente por su difusión en redes sociales.
La industria nacional, compuesta por unas 180 pymes que emplean a más de 8.000 personas, trabaja al 50% de su capacidad y reclama medidas para aliviar la presión impositiva y los costos logísticos, en un escenario de fuerte competencia con los productos importados.