La exfiscal y actual candidata a concejal por Sentido Común Marplatense reclamó la declaración de emergencia en seguridad y una articulación inmediata entre todos los sectores sociales para revertir la situación. “Escuchar, coordinar y actuar es fundamental”, afirmó.
En un contexto de creciente preocupación por los hechos de inseguridad que afectan a Mar del Plata, la exfiscal Andrea Gómez propuso la conformación de una mesa permanente de articulación en seguridad con amplia representación institucional y social. La iniciativa apunta a coordinar acciones urgentes y sostenidas, y a dar respuestas concretas a una problemática que, según sostuvo, “condiciona todos los aspectos de la vida de las personas”.
“Con medidas básicas y sentido común se pueden hacer muchas cosas. Escuchar, coordinar y actuar es fundamental”, afirmó Gómez, quien tras su retiro del Poder Judicial decidió involucrarse en la política local como candidata a concejal en segundo término por la Lista 993 del partido vecinal Sentido Común Marplatense, que encabeza Manino Iriart.
Entre sus principales propuestas se encuentra la declaración de la emergencia en seguridad en la ciudad y la creación de un espacio de diálogo y acción inmediata. “Articular para que todos los sectores de la sociedad estemos sentados en una misma mesa y trabajemos en conjunto es aplicar, ni más ni menos, el sentido común. Y hacerlo pensando en las y los marplatenses”, remarcó.
Gómez sostuvo que es imprescindible que ese espacio tenga carácter permanente, que pueda activarse ante cualquier llamado de urgencia, y que esté integrado por representantes de las fuerzas de seguridad, la Justicia, el Ejecutivo local, concejales, comerciantes, organizaciones sociales, colegios profesionales y referentes barriales. “La inseguridad no se resuelve desde un solo escritorio ni con parches. Necesitamos acción coordinada y una visión compartida”, dijo.
Con más de 30 años de trayectoria en el sistema judicial, Andrea Gómez fue fiscal de la UFI N°4 durante 25 años, especializada en Derecho Penal, delitos de corrupción y seguridad ciudadana.
“La seguridad no puede seguir siendo una bandera electoral. Tiene que ser una política de Estado, construida colectivamente. Y eso solo se logra si hay voluntad real de trabajar juntos”, concluyó.