El titular del Colegio de Arquitectos local, Diego Domingorena, advirtió sobre el parate total de políticas de urbanización impulsadas por el Estado. Cuestionó el modelo económico del gobierno nacional y alertó sobre el freno en las obras privadas por la incertidumbre cambiaria y la caída de los desarrollos medios.
En el marco del programa Construyendo Hábitat, el Colegio de Arquitectos presentó una experiencia de trabajo territorial, que consistió en la aplicación de 100 subsidios para mejorar viviendas en barrios periféricos de Mar del Plata. Las intervenciones se centraron principalmente en el barrio Caribe y, en menor medida, en la zona del Puerto, con la participación de profesionales del Colegio, la Facultad de Arquitectura de la UNMDP, el programa Envión y la Fundación Cacopardo.
El titular del Colegio, Diego Domingorena, resaltó la importancia del trabajo articulado y lamentó el retroceso de las políticas públicas de urbanización: “Nuestro colegio hace años viene bregando para que los arquitectos puedan estar al servicio de intervenciones urbanas en barrios vulnerables. Este programa permitió visibilizar el estado en que se encuentran nuestras periferias: faltan condiciones básicas como seguridad, salud, accesibilidad e infraestructura”, subrayó.
La iniciativa se concretó gracias a subsidios gestionados en 2023 ante la Subsecretaría de Hábitat de la Provincia de Buenos Aires. Sin embargo, el panorama actual dista mucho de aquel momento: “Hoy está todo parado. La Secretaría de Integración Social Urbana tenía infinidad de planes para urbanizar, pero fueron desarmados. Estamos en un punto de estancamiento total. Solo algunas cooperativas barriales intentan avanzar con mejoras mínimas, pero es inviable pensar así un desarrollo urbano serio”, advirtió Domingorena en diálogo con Extra Radio.
Además de cuestionar el freno de programas estatales, el referente del Colegio alertó sobre el impacto que el modelo económico impulsado por el presidente Javier Milei está generando en la construcción privada.
“Hay un parate muy importante. Si bien no están completamente detenidos, los desarrollos medios y grandes –que sostenían buena parte de la industria local– han desacelerado su ritmo de obra. Hay estructuras de hormigón que quedaron inconclusas y no avanzan”, explicó.
Domingorena también hizo hincapié en la necesidad de que el Estado retome un rol activo en la planificación territorial. “La ausencia del Estado en la periferia es alarmante. Las transformaciones que logramos fueron fruto de un esfuerzo colectivo, pero sin políticas públicas sostenidas es muy difícil pensar en un hábitat digno para todos los marplatenses”, concluyó.