Una encuesta de la consultora brasileña Atlas Intel muestra que la falta de trabajo supera a la inflación como el mayor problema del país. El 74% cree que la situación laboral es mala y casi la mitad prevé un empeoramiento en los próximos seis meses.
Un estudio reciente de la encuestadora brasileña Atlas Intel reveló que el desempleo se convirtió en la principal preocupación de los argentinos, desplazando a la inflación y la corrupción. Según el informe, el 44% de los encuestados considera que la falta de trabajo es el problema más grave del país, frente a un 41% que señala la suba de precios y un 35% que menciona la corrupción.
El crecimiento de la preocupación por el desempleo fue abrupto: en apenas un mes subió 14 puntos, una evolución que coincide con el cierre de miles de comercios, fábricas y pequeñas empresas. Datos de Industriales Pymes Argentinos (IPA) indican que más de 12.000 pymes dejaron de operar entre enero de 2024 y enero de 2025, lo que redujo el universo activo a menos de medio millón.
En línea con esa tendencia, el 74% de los encuestados describe el mercado laboral como “malo”, mientras que un 67% tiene la misma percepción sobre la economía en general, y un 62% califica negativamente la situación económica de su familia.
Además, el 49% cree que el empleo empeorará en los próximos seis meses, y el 46% anticipa una economía aún más deteriorada. Esta visión pesimista contrasta con el discurso del gobierno, que insiste en que el país “ya tocó fondo” y se encamina a una recuperación.
El informe también da cuenta del último índice de desocupación publicado por el INDEC, que en el primer trimestre del año alcanzó el 7,9%, el nivel más alto desde que Javier Milei asumió la presidencia, lo que implica 1,7 millones de personas sin trabajo.
A pesar del sombrío panorama económico, la imagen presidencial mantiene un nivel de aprobación dividido: un 44,3% aprueba la gestión de Milei y un 44,1% la desaprueba. La calificación general del gobierno refleja una fuerte polarización: el 41,4% considera que la gestión es “mala o muy mala”, mientras que el 37,6% la califica como “buena o excelente”. En tanto, la imagen personal del presidente descendió de 50 a 47 puntos en un mes.
En cuanto al clima democrático, el 65,5% afirma que la democracia es la mejor forma de gobierno, pero solo el 37% está parcialmente satisfecho con su funcionamiento. Más de la mitad (56,4%) cree que Argentina vive una crisis democrática, y un 48,9% señala al propio gobierno como la mayor amenaza a ese sistema.
En medio de un contexto social cada vez más tenso, el 70% de los consultados asegura que la inflación sigue siendo alta, pese al enfriamiento de los indicadores oficiales. En definitiva, la encuesta evidencia una creciente frustración con la situación económica y un descreimiento extendido en las promesas de recuperación.