El presidente del Partido Justicialista de Mar del Plata, Eduardo Coppola, calificó como un “mamarracho jurídico” la sentencia contra la expresidenta y denunció una estrategia de proscripción impulsada por el poder económico y el “partido judicial”.
El titular del Partido Justicialista (PJ) de Mar del Plata, Eduardo Coppola, se expresó con dureza tras conocerse la sentencia judicial contra Cristina Fernández de Kirchner, y denunció que la resolución forma parte de un entramado de persecución política destinado a impedir que la exmandataria pueda ser candidata.
“Veníamos viendo desde el lanzamiento de la candidatura de Cristina que iban a ocurrir cosas, no nos sorprende. Es una causa que desde el punto de vista técnico es un mamarracho jurídico, no responde a ningún análisis y, en definitiva, es una mancha más a la democracia proscribiendo la candidatura de Cristina”, aseguró Coppola en diálogo con LoQuePasa.net.
El dirigente peronista apuntó directamente contra los sectores de poder concentrado que, a su entender, operan detrás de las decisiones judiciales que afectan a líderes populares. “Esto tiene su punto de origen en un poder económico que trata de gobernar el país a través del partido judicial. Y bueno, con las presiones que han metido desde los medios de comunicación en los últimos días, nos dimos cuenta que esto iba a desembocar en esta sentencia lamentable, lapidaria”, agregó.
Coppola también vinculó el caso argentino con experiencias similares en América Latina. “Esta modalidad que tiene el poder económico la pudimos ver en Brasil también, con el encarcelamiento de Lula y demás líderes que siempre han estado del lado del pueblo y que siempre han trabajado para discutir el manejo de la economía”, comparó.
Desde el PJ marplatense no descartan impulsar acciones y pronunciamientos en repudio al fallo y en defensa de la figura de Cristina Fernández. Para Coppola, la sentencia no solo ataca a una dirigente sino que busca disciplinar a todo un espacio político. “Es una condena a los que piensan que el Estado debe estar al servicio del pueblo, y no del mercado”, concluyó.