La representante del Sindicato de Obreros de la Industria del Pescado (SOIP), Marcela Ibarola, denunció despidos masivos, vaciamiento y contratación de personal no registrado en el frigorífico marplatense. La protesta llegó nuevamente hasta la casa del empresario a cargo de la planta.
El conflicto laboral en el frigorífico Apolo Fish sumó un nuevo capítulo de tensión. Ante la falta de respuestas y la continuidad de los despidos, los trabajadores del establecimiento procesador de pescado trasladaron nuevamente la protesta hasta la vivienda del empresario a cargo de la firma. “Nos están reemplazando con trabajadores en negro y no quieren indemnizar a los trabajadores”, denunció Marcela Ibarola, representante del Sindicato de Obreros de la Industria del Pescado (SOIP).
Según indicaron, la empresa justificó los despidos de 25 trabajadores con causa y alegó fuerza mayor para cesantear a otros 8 empleados afiliados al gremio SOIP.
Por otro lado, explicaron que desde principios de año la situación en la planta comenzó a deteriorarse. “Empezaron a exigir tareas que no correspondían a las categorías de los trabajadores. Cuando algunos se negaron, comenzaron los despidos
Además de las cesantías, el gremio alertó sobre el vaciamiento de la planta y la incorporación de personal informal. “Traían gente que venía por día, en negro, a hacer changas. Y ahora quieren reactivar la planta con otros, mientras abandonan a los que estuvieron ahí siempre”, sostuvo la dirigente.
La situación económica de los trabajadores despedidos también es crítica. “A los registrados les quieren pagar en 24 cuotas. A los que no tenían antigüedad, en seis. Y encima aún no cobraron la quincena trabajada”, afirmó Ibarola.
Desde el SOIP advirtieron que lo que ocurre en Apolo Fish no es un caso aislado. “Se está replicando en otras plantas. En los últimos meses se volvió costumbre: despiden a todos y reabren con personal en negro. Estamos completamente solos en esto. El Ministerio de Trabajo escucha, pero no hay soluciones concretas. Y desde el Estado nacional, no tenemos ningún tipo de apoyo”.
“Es desesperante. Estamos hablando de familias enteras sin ingresos. No es solo una cifra, son personas, vecinos, padres y madres que ya no pueden poner comida en la mesa”, concluyó la representante gremial.