El secretario de Seguridad municipal, Rodrigo Goncálvez, advirtió sobre el crecimiento de los secuestros de motos por infracciones y delitos. Señaló que, si bien es un vehículo económico y útil, su mal uso genera graves consecuencias contravencionales, delictivas y sanitarias.
La ciudad de Mar del Plata enfrenta un desafío creciente con el uso de motovehículos. Así lo expresó el secretario de Seguridad municipal, Rodrigo Goncálvez, quien brindó un diagnóstico preocupante sobre las múltiples aristas que hoy representa la problemática del uso indebido de motos en la vía pública.
“El paradigma cambió. La moto es un medio de locomoción muy económico, muy dinámico, que ha llegado para solucionar problemas a muchas familias, pero también genera perjuicios al Estado cuando se la utiliza mal”, expresó el funcionario, en alusión tanto a las infracciones viales como a su creciente utilización para cometer delitos.
Según precisó Goncálvez, más de 1.600 motos fueron secuestradas en lo que va del año, y 412 de esos secuestros ocurrieron en abril, en operativos realizados por la Secretaría de Seguridad junto a otras áreas municipales. “Este es un trabajo que no va a terminar, tenemos que ser estrictos y duros con las penas”, advirtió.

El funcionario indicó que el parque automotor marplatense ya supera las 200 mil motos, lo que requiere un control permanente y coordinado. “Es un vehículo económico, pero también es el riesgo de que se lo roben a quien lo utiliza para trabajar. Y están aquellos que delinquen arriba de una moto, como lamentablemente pasa bastante seguido en la ciudad”, sostuvo.
En materia contravencional, Goncálvez apuntó contra conductas recurrentes que atentan contra la seguridad vial: “La utilización de escapes libres, circular en contramano o hacer maniobras peligrosas como el ‘stunt’ son prácticas frecuentes que responden a una falta de educación, formación y valores”.
Además, remarcó el impacto que tiene el uso de motos desde una perspectiva sanitaria: “El 90 % de los accidentes de tránsito involucra una moto. Eso eleva los niveles de accidentología y la demanda en los centros médicos”.
Frente a este escenario, el secretario de Seguridad hizo hincapié en la necesidad de sostener e intensificar los controles. “Es una problemática compleja que abarca lo contravencional, lo delictivo y lo sanitario. Por eso, el abordaje tiene que ser integral, permanente y sin pausas”, concluyó.