El martillero público Diego Del Valle celebró el fallo judicial que ratifica que el corretaje inmobiliario es una actividad indelegable. Advirtió sobre el avance de las franquicias y pseudoagentes sin matrícula.
El martillero público Diego Del Valle destacó como “ejemplar” el reciente fallo de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial, Sala Segunda, que ratificó que el corretaje inmobiliario es una actividad indelegable y que sólo puede ser ejercida por profesionales matriculados, conforme a la Ley 10.973. La resolución judicial rechazó la demanda de una corredora que intentaba cobrar una comisión por una operación en la que no intervino directamente y fue llevada adelante por personas no habilitadas.
“Este es un fallo realmente ejemplar, un fallo ya en doble instancia, que lo más valioso que tiene es una defensa clara de todas las profesiones, una defensa clara del valor de estudiar, del respeto de la ley, y sobre todo de combatir la ilegalidad que se puede presentar en todas las profesiones”, sostuvo Del Valle en diálogo con LoQuePasa.net.
El martillero señaló que la sentencia va más allá del corretaje inmobiliario y marca un punto de inflexión con impacto nacional: “Hasta en el mismo contenido los jueces remarcan que esta forma de actuar se podría dar en cualquier otra profesión. Se podría dar en la profesión del abogado, psicólogo, arquitecto o médico”.
En ese sentido, advirtió sobre el crecimiento de las franquicias y la proliferación de personas que ejercen la actividad sin contar con matrícula ni formación: “Será un fallo que a nivel nacional va a crear un precedente. Esta lucha contra la ilegalidad y las franquicias de casi ya dos décadas tiene hoy un elemento sustancial que desnuda claramente toda la ilegalidad que hay, tanto de la franquicia como también de aquellos pseudo agentes que sin estudio, que sin graduarse, que sin matricularse, que sin estar colegiados, ejercen una ilegalidad y una usurpación de título”.
Por último, Del Valle remarcó que el fallo también representa una herramienta para la ciudadanía a la hora de defenderse ante reclamos indebidos: “Este fallo nace de una acción particular, de una demanda hacia un particular en querer cobrarle honorarios. Hay que prestar atención a cómo actúan y cómo proceden este tipo de franquicias que se titulan de distinta manera como colaboradores, brokers y demás, e intentan cobrar un honorario que legalmente no pueden cobrar”.