El gobierno de Javier Milei anunció que a partir de ahora se simplificará el proceso de importación de bienes de capital usados. “Es un gravísimo error que pone en riesgo a centenares de industrias y miles de empleos, pero que además denota un gobierno que no aprende de los errores del pasado", indicó Vito Contessi.
La disposición generó rápidamente una reacción en diversos sectores industriales y la de los astilleros.
“Es un gravísimo error que pone en riesgo a centenares de industrias y miles de empleos, pero que además denota un gobierno que no aprende de los errores del pasado. El ejemplo de la industria naval y pesquera es contundente”, afirmó Vito Contessi en un extenso tuit. “La impo de buques usados destruyó astilleros y dotó a la pesca de herramientas ineficientes”, añadió, citando como ejemplo una medida de 1971 que permitió la importación de más de 120 buques pesqueros usados, de los cuales una década después el 50% era “chatarra ocupando muelle y el 85% de las empresas quebradas”.
El referente de Astillero Contessi consideró que “el barco usado fomentó inversiones oportunistas y de corto plazo y generó competencia desleal con aquellos armadores que invirtieron en barcos nuevos. El Estado gastó millones de USD en sacar chatarra de los muelles y se generaron tragedias donde se perdieron decenas de vidas”.
“Cuando se puso un freno a la impo de barcos usados se multiplicaron los empleos e inversiones en la industria naval, hubo récords de botaduras y comenzaron a importarse buques nuevos”, lo que generó un “círculo virtuoso”. Contessi además marcó la contradicción de Milei con la política desplegada por Trump en Estados Unidos de defensa de la industria local.
“Pero en Argentina no miramos el espejo de USA u otros países desarrollados, miramos el espejo de Nigeria, Angola o Namibia. Este decreto es propio de un país subdesarrollado. Hoy es un dia de mucha tristeza para la Industria Argentina. Se nos dijo que el gobierno venía a ordenar la macro y que los privados nos encargáramos de la micro, pero este Decreto que tiene un anexo de bienes excluidos, determina cuales industrias seguirán y cuales desaparecerán. No encuentro nada más dirigista e intromisivo que eso”, concluyó.