Con el respaldo de su mayoría automática, el interbloque oficialista logró dictamen para las rendiciones de cuentas de la administración central y entes municipales, sin generar debate profundo. La oposición cuestionó el déficit y la falta de eficiencia.
Con apoyo exclusivo del interbloque oficialista, la Comisión de Hacienda del Concejo Deliberante dio dictamen favorable este miércoles a las rendiciones de cuentas correspondientes al ejercicio 2024 de la administración central y de los entes descentralizados del municipio, entre ellos el Emder, Emtur, Emvial y Emsur.
El análisis de estos expedientes —que detallan cómo se utilizaron los recursos públicos durante el año pasado— fue resuelto rápidamente gracias a la mayoría con la que cuentan los bloques de Vamos Juntos, la UCR y la Coalición Cívica. En tanto La Libertad Avanza, en alianza también con el intendente Montenegro, se abstuvo. La discusión quedó saldada sin grandes contrapuntos y el tema será elevado al recinto en la sesión ordinaria del jueves 24 de abril. Aún resta emitir despacho sobre la rendición de Obras Sanitarias, aunque ya fue convocada una reunión para tratarla el próximo lunes.
Según los informes oficiales, el ejercicio fiscal cerró con un déficit de $4533 millones en la administración central. Al sumar los entes y OSSE, el resultado negativo se reduce a $2916 millones. Pese al rojo en las cuentas, el oficialismo defendió el manejo de los recursos.
Eva Ayala, de Acción Marplatense, calificó como preocupante el déficit municipal y apuntó contra la falta de resultados visibles: “No hay obras, no hay respuestas, y aun así hay déficit. Hablan de eficiencia, pero no vemos esa eficiencia reflejada en la realidad. Se dicen fanáticos del orden, pero ese orden no se ve en la ejecución del presupuesto”.
Por su parte el presidente del bloque de Vamos Juntos, Agustín Neme, reconoció una merma en los ingresos respecto de lo proyectado, acompañada por un incremento en los gastos. No obstante, valoró que el gobierno de Guillermo Montenegro logró mantener un esquema “ordenado y previsible”. “El desafío fue responder a las prioridades del Ejecutivo, mejorar paulatinamente los servicios y administrar con eficiencia”, sostuvo.
Finalmente desde Unión por la Patria y Acción Marplatense rechazaron la aprobación con fuertes cuestionamientos. La concejala Virginia Sívori consideró que el municipio “podría hacer mucho más con los recursos que tiene” y criticó la distancia entre lo presupuestado y lo efectivamente ejecutado. “La subejecución persiste año tras año, las tasas aumentan y los servicios no mejoran. El gasto sigue sin ser eficiente”, disparó.
A pesar de las críticas, el oficialismo avanzó sin necesidad de consensuar con otros espacios, dejando en claro que la mayoría automática continúa siendo una herramienta clave para resolver cuestiones de gestión sin demasiada discusión parlamentaria.