Tras el fin de las restricciones cambiarias, el Banco Nación sorprendió al ubicar el tipo de cambio oficial por debajo de lo esperado. Las plataformas bancarias, sin embargo, presentaron fallas para operar en el nuevo esquema.
El primer día hábil sin cepo cambiario trajo definiciones clave: el Banco Nación fijó el dólar oficial en $1.190, lo que implica una devaluación del 8,4% respecto al cierre del viernes, y envió un mensaje al mercado sobre el rumbo del nuevo esquema cambiario.
La jornada comenzó con incertidumbre: hasta último momento, el gobierno mantuvo bajo reserva cuál sería el valor de referencia para el tipo de cambio tras la eliminación de las restricciones para personas físicas. Sin embargo, el valor anunciado por la entidad estatal se ubicó en el centro de la banda pactada con el Fondo Monetario Internacional, en línea con las previsiones de los analistas.
Durante los primeros minutos de la mañana, el dólar en el Banco Nación apareció a $1.250, lo que sugería una devaluación cercana al 14%. En paralelo, el mercado informal y otras entidades privadas comenzaron sus operaciones en torno a los $1.300, pero rápidamente fueron moderando sus precios. Ante esa baja, el BNA optó por quebrar el piso simbólico de los $1.200 y fijar finalmente la cotización en $1.190.
Pese a la expectativa generada por el nuevo escenario cambiario, no todos pudieron acceder a la compra de dólares. Usuarios de distintas entidades reportaron en redes sociales fallas en los sistemas de home banking, demoras y restricciones para operar. En algunos casos, directamente no fue posible acceder a la adquisición de divisas.
Con esta nueva etapa, el gobierno busca normalizar el mercado cambiario y avanzar hacia un sistema más libre, en línea con las exigencias del FMI. No obstante, el impacto de esta decisión y su sostenibilidad en el tiempo estarán condicionados por la reacción del mercado, el volumen de reservas y la respuesta de los actores financieros en los próximos días.