Durante la misa central del Domingo de Ramos, el obispo diocesano de Mar del Plata cuestionó los discursos violentos, especialmente en redes sociales, y pidió reconciliación y esperanza en el inicio de la Semana Santa.
Ante una multitud que se congregó en la Catedral para celebrar el Domingo de Ramos, el obispo diocesano Monseñor Ernesto Giobando presidió la misa central e instó a la comunidad a transitar la Semana Santa con fe renovada, espíritu de reconciliación y esperanza.
La celebración, que recuerda la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, comenzó con la tradicional bendición de los ramos, momento en que los fieles, con hojas de olivo en alto, pidieron “llegar a tener parte en su resurrección y en su vida”.
En su homilía, Giobando trazó un paralelo con la realidad actual y la figura del cireneo, el hombre que cargó con la cruz de Jesús: “Como esas cruces no elegidas que también nos toca cargar, porque eso es ser cristianos, ser servidores de los demás”, reflexionó, recordando que incluso el Papa Francisco celebra esta Semana Santa desde su silla de ruedas, afectado por problemas de salud.
Pero fue en otro tramo de su mensaje donde el obispo cuestionó con firmeza los niveles de violencia social y verbal que se viven actualmente. “Los ramos de olivo son también signo de la paz y de la reconciliación: una paz que necesitamos porque estamos con mucha agresión, con un vocabulario a veces hasta demoledor, sobre todo por las redes sociales en las que a veces acusamos a personas que ni sabemos quiénes son”, advirtió.
Frente a este panorama, Giobando llamó a renovar la fe y la esperanza: “Que el ramo sea también un signo de esperanza”, expresó, y concluyó con una exhortación a vivir esta Semana Santa “con la gracia de la reconciliación entre nosotros”.