Vecinos, gremios y sectores políticos rechazaron en Chapadmalal la decisión del gobierno de Javier Milei de avanzar con la privatización del complejo turístico. Señalaron que se trata de un intento de negocio inmobiliario con patrimonio público y alertaron por la pérdida de puestos de trabajo.
En un nuevo capítulo de resistencia ciudadana, vecinos del complejo de hoteles de Chapadmalal, junto a organizaciones sociales, gremios y representantes políticos, realizaron un abrazo simbólico a los históricos hoteles para rechazar la privatización que impulsa el gobierno nacional de Javier Milei, con el respaldo del secretario de Turismo, Daniel Scioli.
La jornada tuvo como consigna central “Las colonias de Chapadmalal son Justicia Social”, en defensa del patrimonio público y el turismo social que durante décadas permitió a miles de familias acceder a sus primeras vacaciones.
“El gobierno de Milei sepultó el turismo social y realizará negocios inmobiliarios con el patrimonio de los argentinos”, expresaron los vecinos, al tiempo que denunciaron un intento de “explotación comercial” del predio que dejaría sin acceso a espacios públicos a los habitantes de la zona y a sectores populares del país.
Además del fuerte contenido simbólico de la protesta, hubo una clara advertencia sobre el impacto económico y social que podría tener la decisión: “El cierre y privatización significan decenas de trabajadores que quedarían literalmente en la calle. Nuestra zona, nuevamente, sufrirá el impacto de la explotación comercial que nos va a dejar sin poder acceder a espacios públicos que son de toda la comunidad”.
Los vecinos también apuntaron a la necesidad de proteger el entorno natural, en una zona costera que desde hace años sufre el avance de desarrollos privados: “Defendamos el patrimonio público y el entorno natural que elegimos para vivir”, remarcaron.
La iniciativa del gobierno nacional para concesionar o vender los hoteles del complejo Chapadmalal fue confirmada semanas atrás por el propio Scioli, quien consideró que “el sector privado puede dar mejores soluciones que el Estado”. Sin embargo, la respuesta desde el territorio fue contundente y en defensa del derecho al descanso digno, especialmente para los sectores más postergados.