Un sondeo de Management & Fit reveló que el 72% de los encuestados considera “inapropiado” que el Presidente promocione inversiones financieras. Además, el 51% afirmó que el escándalo disminuyó su confianza en el gobierno.
El escándalo del Criptogate sigue golpeando la imagen del presidente Javier Milei. Según una encuesta realizada por la consultora Management & Fit, el 63,7% de los encuestados considera que Milei tiene responsabilidad en la estafa de la criptomoneda Libra, que afectó a más de 70 mil personas y generó pérdidas por más de 270 millones de dólares.
Entre las conclusiones del estudio, se destaca que 9 de cada 10 encuestados están informados sobre el caso y que un 72% considera “inapropiado” que el Presidente promocione inversiones financieras. Esta percepción es más fuerte entre las mujeres y las personas con niveles educativos medios y altos.
A la hora de señalar a los principales responsables del fraude, casi el 50% apunta directamente contra Milei, aunque el número varía según la postura política de los encuestados. Entre quienes aprueban su gestión, un 44,8% responsabiliza a los creadores de la plataforma, mientras que un 13,5% menciona directamente al mandatario. Sin embargo, entre quienes desaprueban el gobierno, 8 de cada 10 apuntan a Milei como el principal responsable.
El sondeo también midió el impacto del escándalo en la confianza en el Presidente. Un 51% afirmó que el Criptogate disminuyó su confianza en Milei, mientras que un 39,6% aseguró que no afectó su percepción.
En cuanto al rol de la oposición, un 65,1% cree que debería tomar medidas y las principales opciones mencionadas fueron una investigación o un juicio político. En ese sentido, la encuesta se conoció en la misma semana en que el peronismo impulsó un pedido de juicio político contra Milei, mientras que la UCR bloqueó la conformación de una comisión investigadora en el Congreso.
Finalmente, sobre la reacción del Presidente ante el escándalo, un 45,9% la reprobó, un 23,8% la consideró insuficiente y solo un 23,3% opinó que fue adecuada. El impacto político del caso sigue creciendo, y los números reflejan una erosión en la imagen presidencial, especialmente en los sectores jóvenes y de nivel educativo medio, que fueron clave en su triunfo electoral.