La concejal Eva Ayala cargó contra la gestión de Montenegro tras la aprobación del presupuesto 2025. Cuestionó el estado de la seguridad, la salud, el mantenimiento urbano y acusó al intendente de “mirar la hora” en lugar de gobernar.
Durante la sesión del Concejo Deliberante, en la que el oficialismo logró aprobar el presupuesto municipal 2025 gracias a su mayoría, la concejal de Acción Marplatense, Eva Ayala, lanzó una dura crítica a la gestión de Guillermo Montenegro, señalando la falta de avances en infraestructura y servicios públicos.
“Seis presupuestos de Montenegro y ningún logro”, sentenció Ayala, y enumeró una serie de problemas que, según su visión, reflejan el abandono de la ciudad: “Seguridad abandonada, centros de salud sin médicos, barrios y plazas en estado de abandono, cultura reducida a eventos para la foto, alumbrado sin mantenimiento, semáforos cayéndose y bibliotecas cerradas”.
En un discurso contundente, la edil de Acción Marplatense también apuntó contra la actitud del Ejecutivo: “No fue el diablo de la política el que metió la cola. Fue la vagancia, la desidia, la falta de estrategia y el cinismo de mentirle a los marplatenses, como cuando patean a los pobres en la calle y dicen que es por seguridad”.
Ayala no solo criticó la asignación de recursos en el presupuesto, sino que puso en duda el compromiso del jefe comunal con la ciudad: “Seis años sin una obra, sin una cinta cortada. Solo negocios privados. ¿Montenegro quiere ser intendente o está mirando la hora?”.
Finalmente, en un mensaje dirigido directamente al intendente y su equipo, la concejal instó al oficialismo a asumir sus responsabilidades: “Si están cansados, aunque no se nota mucho esfuerzo, tómense unos días y después asuman las responsabilidades. Pero trabajen, porque la ciudad y sus vecinos no son una escala en la carrera política de nadie”.
El presupuesto 2025, aprobado con el respaldo del interbloque oficialista conformado por el PRO, la UCR y la Coalición Cívica, despertó el rechazo de toda la oposición, que coincidió en cuestionar la falta de gestión y la repetición de promesas incumplidas en los últimos años.