El municipio no envía más los pliegos sino que solo pide autorización al HCD para licitar. Guido García de la Colación Cívica sostuvo que la medida brinda mayor seguridad jurídica a los inversores y permite recibir más propuestas del sector privado.
El concejal de la Coalición Cívica, Guido García, respaldó la decisión del Ejecutivo de modificar el mecanismo de licitación de playas y dejó en claro que el nuevo esquema apunta a dar mayor seguridad jurídica a los inversores.
Hasta ahora, el municipio enviaba al Concejo Deliberante los pliegos de licitación de cada una de las unidades turísticas fiscales, permitiendo que los concejales analizaran en detalle las condiciones de cada llamado. Sin embargo, el gobierno de Guillermo Montenegro resolvió que en adelante solo se pedirá autorización para llamar a licitación, lo que generó fuertes críticas de la oposición.
“Lo que buscamos es regularizar varias playas que en los últimos años se han trabajado con habilitaciones precarias y avanzar en un esquema de licitación que brinde mayor estabilidad a los interesados”, explicó García en diálogo con LoQuePasa.net.
El edil oficialista subrayó que esta modalidad permitirá atraer más propuestas y evitar llamados fallidos, como ocurrió en el caso de la playa Santa Isabel, donde hubo varias licitaciones desiertas. “Creemos que un pliego cerrado puede limitar la creatividad del sector privado, mientras que un llamado más flexible puede generar más iniciativas”, sostuvo.
La nueva metodología se aplicará a tres playas en particular: Acevedo (zona norte), Santa Isabel y La Redonda (zona sur). “El objetivo es que sean los propios actores del sector quienes presenten sus proyectos y que sea el Ente Municipal de Turismo y Cultura (Emturyc) el que evalúe cada propuesta con su personal técnico”, detalló García.
Si bien desde el oficialismo destacan que el sistema permitirá una mayor apertura y dinamismo en la presentación de proyectos, desde la oposición advierten que reduce el control del Concejo Deliberante sobre el proceso y puede favorecer negociaciones poco transparentes.