El concejal del PRO defendió la postura del gobierno municipal frente a las personas en situación de calle y criticó los disturbios y agresiones que, según él, afectan a vecinos, comerciantes y empleados municipales.
En medio de una creciente polémica por la situación de las personas que viven en la calle, el concejal del PRO, Agustín Neme, respaldó la postura del gobierno municipal y aseguró que no se tolerarán actos de descontrol en el espacio público. “No vamos a permitir un descontrol, no vamos a permitir que vecinos no puedan salir de sus casas, que empleados municipales sean agredidos ni que se rompan vidrieras constantemente a los comerciantes por parte de muchas de estas personas”, afirmó.
Neme remarcó que el intendente Guillermo Montenegro continuará trabajando para garantizar la seguridad y la tranquilidad de los vecinos. “Hay un intendente que está y va a seguir estando defendiendo a los vecinos que quieren vivir en paz. No podemos romantizar esta situación, porque todos sabemos quiénes son estas personas y los disturbios que generan permanentemente”, expresó, en un tono crítico hacia los relatos que buscan sensibilizar sobre la problemática social.
El concejal también defendió el rol del municipio en la atención de estas personas, destacando los recursos destinados a dispositivos y operativos específicos. “El municipio, no solo en esta gestión sino en muchas anteriores, hace mucho por esta problemática. Hay lugares y operativos que pocos municipios en el país tienen. Pero esto no justifica el nivel de agresiones y disturbios que hemos visto”, sostuvo.
Las declaraciones de Neme llegan en un contexto de debate intenso sobre cómo abordar la situación de las personas en calle, un tema que divide a la opinión pública y genera tensiones entre las fuerzas políticas locales. Mientras algunos sectores demandan un enfoque más humanitario y centrado en la inclusión, otros, como el edil del PRO, destacan la necesidad de priorizar el orden público y proteger a los vecinos y comerciantes de situaciones conflictivas.
El tema promete seguir siendo eje de discusión en el Concejo Deliberante, mientras el gobierno municipal busca equilibrar las demandas sociales con el mantenimiento de la seguridad y la convivencia en el espacio público.