El nuevo dueño del hotel que se derrumbó en Villa Gesell se encuentra ligado al sector de transporte y ya es dueño de otros dos centros turísticos. Le habría comprado el hotel Dubrovnik en abril de este 2024 a Rosa Stefanic, la anterior dueña, quien fue hallada muerta entre los escombros del derrumbe.
Según informan, el propietario fue denunciado en 2018 por no pagarle a los maleteros de la terminal, ni reconocerlos como tal, pero sí exigirles tareas no reglamentadas. Dicha denuncia fue apuntó también contra el dueño de la terminal de Retiro.
Guido Mengia, referente de maleteros, había manifestado: «En Liniers están ingresando camiones en las dársenas de micros, y a nosotros nos obligan a cargar y descargar encomiendas de manera gratuita».
No obstante, el empresario también está en el foco de la tormenta luego del derrumbe, debido a la realización de obras no habilitadas legalmente en el establecimiento.
Además aseguran que las mismas fueron realizadas de manera errónea, causa primordial del derrumbe. Tampoco contaban con la autorización municipal para llevarlas a cabo.
Por eso mismo, en el marco de la investigación, se llevaron a cabo los correspondientes allanamientos y secuestraron la documentación de suma importancia para comprender la responsabilidad, tanto de Cortes, como de todas las filas comprendidas del alojamiento y obreros.