Lo dijo Fernanda Génova, integrante de la agrupación “Por un Mar Libre de Petroleras en Mar del Plata”. “Entendemos que va a depender de la resistencia y del reclamo que hagamos desde las comunidades demostrando que efectivamente no queremos que este proyecto se instale”, añadió.
Luego de que la empresa Equinor informara que no se encontraron indicios claros de hidrocarburos en el primer pozo exploratorio de la Cuenca Argentina Norte (CAN) frente a la costa de Mar del Plata, desde la Asamblea “Por un Mar Libre de Petroleras en Mar del Plata” advirtieron que esto no significa que se vaya a terminar con la exploración en aguas ultraprofundas.
“Es un resultado adverso para la empresa porque significa un enlentecimiento del avance de este proyecto pero no quiere decir que se van a retirar, al menos por el momento”, comentó Fernanda Génova, integrante de la agrupación en diálogo con Portal de la Universidad.
Además, la activista remarcó que: “Entiendo que esto depende del análisis que hagan posteriormente de las muestras tomadas y del análisis económico de cuánto realmente vale o les puede significar en términos económicos seguir haciendo esta exploración en nuestro mar. Pero también entendemos que va a depender de la resistencia y del reclamo que hagamos desde las comunidades demostrando que efectivamente no queremos que este proyecto se instale”.
Cabe destacar que el proyecto es más amplio que lo que actualmente está en marcha. “Existe La Cuenca Argentina Norte con distintos bloques adjudicados a distintas corporaciones petroleras y después están la Cuenca Malvinas Oeste y la Cuenca Austral, en Tierra del Fuego. En las tres hay procesos de exploración sísmica terminados o en marcha y también procesos de audiencia pública. El pozo Argerich fue un pozo exploratorio en el área CAN 100 que es la más grande de la Cuenca Argentina Norte y es la que se pensaba como la más prometedora en términos de rendimiento de calidades porque planteaban que es espejo de lo que se encontró en Namibia”, explicó.
Si bien las versiones sobre cómo repercute este trabajo son según del lado que se posicione, dese la óptica de la Asamblea plantea que los mismos están siendo invisibilizados por las empresas ya que no brindan toda la información. “Esto ocurre en complicidad con el Estado. En la medida que sigan avanzando con la exploración sísmica y con más pozos exploratorios, la situación de las especies marinas cada vez va a estar peor. La imposibilidad por parte de las comunidades incluso grupos científicos como el Instituto de Conservación de Ballenas que intentó hacer sondeos de efectos sonoros, hace que no tengamos ese acceso a evaluar desde nuestro lugar nuestra parte los impactos que está sufriendo en el ecosistema marino”, remarcó.
Otro punto en el reclamo son las consecuencias a futuro que esto pueda traer. “Hay algo que se planteó en la justicia y ella misma reconoció y es que en estos proyectos no está contemplado el impacto sinérgico y acumulativo. Por lo tanto, los estudios de impacto ambiental que presentan las empresas son erróneos, insuficientes y no dan cuenta realmente del impacto que van a generar”.