“Esto beneficia a los crematorios privados de la ciudad, que cobran el doble por el mismo servicio”, señalaron. Además denunciaron baños están en pésimas condiciones, falta de agua potable, iluminación y seguridad.
Un grupo de trabajadores municipales se reunieron en el Cementerio Parque Municipal para denunciar una situación crítica: hace un año que el Crematorio Municipal no funciona, dejando a los vecinos sin un servicio esencial en momentos de profundo dolor. “Esto beneficia a los crematorios privados de la ciudad, que cobran el doble por el mismo servicio”, señalaron desde el Sindicato de Trabajadores Municipales.
La situación no se limita solo al crematorio. Los trabajadores remarcaron que el estado del cementerio es deplorable, lo cual refleja la “NO GESTIÓN del Ejecutivo Municipal”.

Entre los problemas mencionados se encuentran:
Bóvedas inundadas: La falta de mantenimiento ha provocado que muchas bóvedas se inunden, lo que afecta gravemente su estado.
Crematorio cerrado: Desde hace un año, el crematorio municipal no funciona, forzando a los vecinos a recurrir a servicios privados más caros.
Más de 500 nichos rotos: Numerosos nichos están dañados, poniendo en riesgo la integridad de los restos allí depositados.
Falta de iluminación y seguridad: La ausencia de iluminación y medidas de seguridad facilita el vandalismo y los robos dentro del cementerio.
Sin calefacción en las dependencias: Las instalaciones no cuentan con calefacción, dificultando el trabajo del personal.
Baños en pésimas condiciones: Los baños están en estado deplorable, sin el mantenimiento adecuado.
Sin agua potable: La falta de acceso a agua potable es un problema grave tanto para trabajadores como para visitantes.
Durante la protesta, los trabajadores señalaron directamente al intendente Guillermo Montenegro, criticando su gestión. “Gestión Montenegro, sin paz para nuestros muertos”, decía una de las pancartas más destacadas.
Además, los trabajadores vienen sosteniendo un conflicto con el intendente en reclamo de un salario digno. Argumentan que, mientras los servicios esenciales se descuidan, ellos mismos enfrentan condiciones laborales precarias y salarios insuficientes para vivir dignamente.