El concejal de Unión por la Patria, Diego García, se mostró disconforme por la decisión del oficialismo de archivar un proyecto de su autoría que proponía la creación de una app de seguridad para los vecinos de Mar del Plata. “La seguridad no es un River-Boca, quieren que no tengamos ningún tipo de injerencia”, apuntó.
A raíz del problema de la inseguridad que golpea a la ciudad, la oposición había presentado un proyecto de ordenanza para crear una aplicación móvil de seguridad en General Pueyrredon con el nombre «Alerta MGP», para situaciones de alerta y emergencia ciudadana.
El expediente con autoría de Diego García apuntaba a que la App sea administrada por la Secretaría de Seguridad del Municipio. Su función proponía botonera digital, con opciones específicas para cada tipo de emergencia: asistencia rápida de móviles policiales, ambulancias o bomberos a través del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM); y el acceso directo para el llamado de las líneas de emergencia disponibles.
Sin embargo, en la Comisión de Seguridad, el oficialismo archivó el proyecto sin el pedido de informes correspondiente lo que generó el malestar del autor de la iniciativa.
En diálogo con LoQuePasa.net, García consideró “fuera de lugar” la decisión del interbloque oficialista y de Crear Mas Libertad. “Es la segunda vez que pasa lo mismo. Proponemos esto para trabajarlo con todos los bloques para que cada uno pueda aportar y mejorarlo y de la nada se archiva. No hay intención de acompañar ninguna idea y los problemas de inseguridad en Mar del Plata son enormes”, sostuvo.
El edil se vio sorprendido porque ni siquiera se solicitó un pedido de informes sobre el tema. “Necesitamos abordajes rápidos. Sin embargo, no contestan informes ni expedientes. Pareciera que se esconden pero después están los datos objetivos. Y los números son muy malos en la gestión”.
Por último, el concejal consideró que “la seguridad no es un River-Boca”. “Todos tenemos responsabilidades y después hay que darle la cara a los vecinos. Aplicar una mayoría automática, tratar de domesticar el discurso y que nosotros no tengamos injerencia llevan el efecto contrario porque después la gente se entera y evalúa este tipo de discursos”, concluyó.