La UADE elaboró un informe donde advierten que, por la quita de subsidios impulsado por el Gobierno, se está pagando la tarifa más cara de los últimos 30 años.
La Universidad Argentina de la Empresa (UADE) lanzó un informe que muestra la difícil realidad de los argentinos. Según los cálculos, en febrero de este año, el valor de las tarifas de electricidad es el más caro de los últimos 30 años, representando el 3,45% de un sueldo promedio desestacionalizado del sector formal.
En este sentido, indicaron que este fenómeno se debió al incremento significativo de las tarifas de servicios públicos, impulsados por el gobierno de Javier Milei, y también por la caída del salario real en el último período, que en el mes de febrero se ubicaron 35 puntos por debajo de la inflación, y en los primeros 4 meses de gobierno libertario cayeron un 18%.
Según el estudio, «en la Argentina, los constantes cambios en las políticas aplicadas sobre los servicios públicos que fueron desde subsidios exagerados acumulados durante periodos prolongados a recomposiciones abruptas de los precios, no permite encontrar un nivel de tarifas estables en el mediano plazo».
Sin embargo, el informe señala que «a nivel mundial y dentro de América del Sur, la tarifa de electricidad en el país se encuentra relativamente barata». Eso sí, en comparación con los otros países pero sin tener en cuenta los salarios mínimos de esas poblaciones.
«El costo es de USD 0,11 por kWh (hasta el año pasado, en marzo, la misma tarifa era de 0,04 centavos de dólar) y de USD 27,5 si se considera la canasta básica de 250 kWh. El valor promedio de esta misma canasta en todo el mundo es de USD 42,5 (USD 0,17 por kWh), con lo cual la canasta argentina es USD 15 más barata».