Tras la represión fuera del Congreso y el cuarto intermedio a la sesión, el oficialismo confía en obtener este jueves la aprobación en general del proyecto.
La Cámara de Diputados inicia la segunda jornada de debate de la Ley Ómnibus, luego de un intenso miércoles de discursos y protestas fuera del Congreso y tras el cuarto intermedio acordado entre las bancadas.
Pasadas las 21 del pasado miércoles y a pedido del jefe de bloque de La Libertad Avanza, Oscar Zago, el recinto votó mayoritariamente en favor de un cuarto intermedio para congelar las disertaciones individuales hasta este jueves.
Así, los representantes vuelven ahora al Congreso para continuar la discusión del megaproyecto impulsado por el presidente Javier Milei. Este jueves, deberá contabilizar uno por uno a sus aliados para que la sesión no se caiga, aunque descartaron sorpresas y se mostraron confiados.
La misma confianza mantienen en que el proyecto de Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos consiga luz verde.
Sin embargo, la intriga se traslada a cómo quedará el articulado luego de las correcciones que se le apliquen en la votación en particular: cuando se vote artículo por artículo, el oficialismo podría sufrir algunas derrotas.
En este punto, ya existen divergencias internas dentro de los propios espacios. Por ejemplo, la Unión Cívica Radical plasmó sus diferencias entre sus dos referentes en el recinto, Rodrigo de Loredo y Facundo Manes.
De Loredo, presidente del bloque de la UCR, sostuvo que la delegación de facultades que establece el proyecto de Ley de Bases y Puntos de Partida «por sólo un año» a Milei «es lo que corresponde» y «lo que han tenido otros presidentes».
El cordobés indicó que el kirchnerismo también tuvo “superpoderes” y criticó que ahora utilicen una vara distinta a la hora de retacear la delegación de facultades al líder libertario.
Con palabras altisonantes y a los gritos, el cordobés cuestionó a quienes no le quieren ofrecer “facultades delegadas a un presidente que lleva 45 días”.
Por otro lado, Manes afirmó que no acompañará la delegación de facultades propuesta en la Ley Ómnibus y se despegó de su par: “No cuenten con nosotros para facultades extraordinarias. Que nadie se confunda. Queremos un país moderno, próspero, integrado al mundo”.
Mientras tanto, el kirchnerismo y la Izquierda basaron sus discursos en que la Ley de Bases es “contraria al interés de los argentinos” y que pretende beneficiar a los grandes empresarios.
De hecho, el presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, reclamó la vuelta a comisiones del proyecto, pero en la votación nominal la moción fue rechazada.
Recibió sólo 103 votos afirmativos y 149 rechazos, por lo que no prosperó la iniciativa impulsada por el kirchnerismo, que acompañaba también el Frente de Izquierda.
Por parte de LLA, una de las defensas más férreas a la ley la esbozó el miembro informante del oficialismo, Gabriel Bornoroni, que calificó como un “shock de libertad para los argentinos”.
El presidente de la comisión de Legislación General, que fue cabecera del plenario de comisiones, destacó que pasaron por allí doce altos funcionarios nacionales y 200 representantes de distintos sectores de la sociedad civil, de todas las provincias.
“Este paquete tuvo modificaciones y eso es volver a las bases de 1853 y a los principios de la libertad de los argentinos”, dijo.
“Estamos convencidos de que será aprobada”, concluyó el diputado de La Libertad Avanza. Por lo tanto, de no haber mayores divergencias, el oficialismo se encamina a conseguir la aprobación en general este jueves.