Desde graffities, baldosas rotas hasta malos olores predominan en el sector. Detrás de ello, los tironeos entre Montenegro y Kicillof para a quien le cabe la responsabilidad.
Una de las postales típicas de Mar del Plata es La Rambla, que año tras año pierde brillo. Lo que antes podía quedar como un comentario de boca en boca, fotos y videos de turistas relacionadas con esta problemática tienen un alto impacto a través de redes sociales.
Es que año tras año pierde brillo por el total abandono que hay en el sector. Grafitties, suciedad, mal olor y baldosas rotas son imágenes que se repiten.

Detrás de ello, los tironeos políticos entre el gobierno municipal a cargo de Guillermo Montenegro (JxC) y el provincial de Axel Kicillof por establecer a quién le cabe la responsabilidad están a la orden del día y ninguna de las dos gestiones hace nada por revertir la tétrica postal.
