Una historia repetida

Una historia repetida

A menos de una semana de asumir, Javier Milei y su equipo trabajan frenéticamente para terminar de cubrir algunos puestos claves en el gabinete con bastante casta. Bullrich se corta sola y Montenegro la espera con los brazos abiertos. Sin definiciones en el gabinete local.

4 de diciembre de 2023

Entramos en la última semana de uno de los peores procesos electorales de nuestra historia reciente. Desde ya que esta afirmación no pretende justificar ni mucho menos avalar la absurda idea que algunos periodistas, desconociendo la Constitución Nacional y sin un dejo de sentido común, intentaron endilgarle al presidente electo en relación a eliminar las elecciones de medio tiempo.

 

La ciudadanía debe expresarse en las urnas y no es responsable del penoso desempeño de sus representantes.

 

En los últimos días quedó en evidencia que el libertario, anarco capitalista y anti casta que resultó electo presidente por amplio margen, no será quien en definitiva asuma la presidencia el próximo 10 de diciembre.

 

Poco es lo que queda de aquel intransigente Javier Milei, el economista que recorría estudios de televisión y radio haciendo las delicias de productores y periodistas que veían o imaginaban cómo se disparaba el rating.

 

El relato construido en torno al presidente electo resultaba casi hipnótico, incluso para los que lo observaban con una mirada crítica. Su excentricidad y su vehemencia lo transformaban en un producto deseado a pesar de sus injustificados exabruptos e inconsistencias.

 

Javier Milei supo capitalizar el descontento social exponiendo un discurso antisistema que le sirvió para consolidar el 30% y asegurarse de esta manera ingresar al balotaje. Una vez en la definición se calzó el traje de antiperonista o antikirchnerista y salió en la búsqueda de los votantes de JxC. Parece sencillo, pero pocos lo vieron venir.

 

En el último tramo de la campaña, quizás el más deslucido de todo el recorrido, el presidente electo se mostró predispuesto a permitir que lo acompañaran todos aquellos que abracen las ideas de la libertad. Esa primera señal poco tiene que ver con el abrupto giro de estas últimas semanas. Con la introducción del concepto “argentinos de bien” lograron desterrar la causa liberal, puesto que ya ni siquiera resulta indispensable abrazar las ideas de Alberdi o Alberto Benegas Lynch, solo basta por ser considerados personas de bien por vaya a saber uno quien. De esta manera el entorno del futuro presidente se dispuso a lotear indiscriminadamente el gobierno buscando apoyos y desestimando posibles peligros.

Todos aquellos que pensaban ver “volar por los aires” el Banco Central deberán armarse de paciencia o confirmarse con que desactiven “la bomba de las leliqs” prioridad cuestionada incluso por muchos economistas.

 

Los que se imaginaban contando sus ingresos en dólares, y estudiaron el proceso de dolarización en Ecuador, deberán darse por satisfechos si es que siguen contando sus ingresos en pesos luego de un largo proceso de estanflación autoinflingida.

 

Quienes votaron antiperonismo deberán entender que Javier Milei, y mucho menos su entorno, no es antiperonista o antikirchnerista, y tendrán que conformarse con ser parte del cambio.

 

Incluso quienes confiaron en que la vicepresidenta Victoria Villarruel se haría cargo de la seguridad, conforme a lo expresado por el propio Javier Milei, deberán aceptar que Patricia Bullrich será la Ministro de Seguridad, pese a que hace pocas semanas fue acusada por el mismísimo presidente electo de atentar contra la vida y la seguridad de menores en épocas en las que la líder del PRO militaba en la agrupación Montoneros.

 

Al parecer Patricia Bullrich se cortó sola, y estaría negociando algunos cargos para algunos dirigentes de su grupo más cercano, además de comprometerse a sumar algunos diputados a un posible interbloque, entre los que se destaca Ricardo López Murphy con quien compartiera la gestión de la Alianza, coalición creada para terminar con el menemismo. Si esto no es la casta, la casta donde está.

 

“El pueblo argentino debería saber que el retraso de las tarifas de los servicios públicos equivalió a una política de tierra arrasada”. “Cirugía mayor sin anestesia”. “No existe otra manera de decirlo: el país está quebrado, devastado, destruido, arrasado”. Estas frases bien podrían ser un adelanto exclusivo del discurso del presidente electo del próximo domingo, pero para sorpresa de pocos pertenecen a Carlos Saúl Menem.

 

La relación entre Menem y Milei va mucho más allá de la sorpresiva designación del inexperimentado sobrino del ex presidente al frente de la indescifrable Cámara de Diputados.

 

Tanto el riojano como el libertario llegaron al sillón de Rivadavia de la mano de sus excentricidades, con un discurso delineado para captar el desencanto de buena parte de la sociedad y del cual al parecer Javier Milei también se apartará por lo menos en esta primera etapa. Pero las similitudes no se acaban en un supuesto.

 

Cuentan las crónicas de la época que Carlos Menen se vio muy influenciado por un viaje que realizó a Europa y que luego de resultar electo recibió muchos consejos que lo llevaron por aceptar el plan económico impulsado por el grupo Bunge & Born, que a la postre fracasaría y permitirá el desembarco de Domingo Felipe Cavallo apadrinado por la Fundación Mediterránea.

 

Por su parte una vez electo, Javier Milei expulsó a su grupo más cercano de economistas, y luego de un singular viaje por EEUU confirmó que se inclinó por la propuesta de Luis Caputo a quien designará como Ministro de Economía.

 

Muchos seguramente se quedaron con las ganas de una referencia a la famosa frase “si les decía lo que iba a hacer no me votaba nadie”, pero según el ex ministro menemista Juan Bautista “Tata” Yofre, “La verdad histórica enseña que dicha frase fue dicha por el tenista Guillermo Vilas después de 1990, durante una conversación con el periodista Bernardo Neustadt a manera de ejemplo de la política que estaba desarrollando Menem”. Las fakes news y Daniel Scioli ya existían en los 90s.

 

Hace una semana muchos auguraban que Mauricio Macri tomaría el poder condicionando la gestión de Javier Milei. Lentamente dicha posibilidad se fue desinflando al ritmo de las traiciones y desencuentros dentro del PRO.

Mauricio Macri dinamitó JxC y desdibujó peligrosamente al PRO para finalmente felicitar por medio de un posteo de X a Patricia Bullrich y Luis Caputo por el “desafío personal” que asumieron al integrarse al nuevo gobierno. Inexplicable.

 

Algo nos dice que la brillante jugada del calabrés que algunos relataron con admiración no llegó a concretarse, y que ahora Macri se tendrá que conformar con suspender una elección en Boca por temor a caer derrotado a manos de su archirrival Juan Román Riquelme. 

 

En nuestra ciudad lo único seguro es que los nuevos concejales asumirán el 7 de diciembre y que Guillermo Montenegro lo hará el 10 de diciembre. El resto son puras especulaciones.

 

En este caso las indefiniciones o dilaciones no asombran ni decepcionan a nadie, puesto que el intendente adelantó casi nada de su plan de gobierno durante la campaña. Lo cierto es que Montenegro sabe que podrá cumplir una de sus pocas propuestas: con la llegada de Bullrich se espera el desembarco de fuerzas federales en la ciudad. Frente a expectativas casi nulas un logro inminente es mucho más de lo esperado.

 

Que tengan una buena semana. Sígannos, no los vamos a defraudar.

 

Hasta la próxima.

 

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