La distancia nos permite interpretar mejor el escenario electoral de octubre. En las próximas semanas se confirmarán sensaciones en el ámbito nacional y es muy difícil que el resultado se vea alterado en nuestra ciudad. Las miradas se posan sobre la elección provincial que puede influir en la disputa local.
Son tiempos de especulaciones. En el aire aún flota algo de incredulidad e infinidad de análisis erróneos. La antinomia que alternó en el poder durante los últimos 12 años sigue sin entender el sopapo que recibió en las PASO, pero a fuerza de ser sinceros, fue un juego de márgenes estrechos: La Libertad Avanza sumó tanto por derecha como por izquierda y dejó en evidencia la endeblez de las coaliciones electorales que no supieron potenciarse en la diversidad que promueven las primarias.
En la última columna hablamos de la necesidad que un sector de la sociedad tiene de “romper todo”: algo así como romper con lo conocido.
Emilio Monzó lo relató con la crudeza propia de la incertidumbre, pero es bastante más sencillo de entender: las dos coaliciones dominantes hasta las PASO “atrasan” y para buena parte de la sociedad son corresponsables de la crisis que estamos viviendo. ¿A qué se debe ese sentimiento?.
El Frente de Todos ganó las elecciones presidenciales de 2019 sin necesitar de balotaje mientas que Juntos se repuso y tiñó de amarillo el mapa en las legislativas de 2021: es lógico que al menos ¼ del electorado considere que ambas coaliciones son responsables del presente. ¿Qué podían esperar que nos sea un llamado de atención?.
El lunes jugamos a construir escenarios, usando como punto de partida algunos datos a los que habíamos tenido acceso en los días previos al fin de semana. El lunes se dio a conocer formalmente un estudio realizado por el Observatorio de Psicología Social Aplicada de la UBA, que analizó los resultados de un muestreo realizado en todo el país, con un universo de 4.623 casos, mediante la modalidad de encuestas online geolocalizadas.
Lo más interesante de este estudio no es el posible resultado de octubre, sino el mapa de migración de los votos. Cabe puntualizar que en los próximos días se darán a conocer un par de estudios confiables que coinciden con el del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la UBA.

La Libertad Avanza y Unión por la Patria logran consolidar la base electoral que obtuvieron en las PASO. Las migraciones más importantes se dan entre los votantes de Horacio Rodríguez Larreta y (llamativamente) los de Myriam Bregman.
Bullrich lograría contener apenas el 60% del voto de su contrincante en la interna, pero además perdería casi un 20% del voto propio en manos de Javier Milei. Por otra parte, la candidata del FIT Myriam Bregman perdería el 40% de su caudal electoral en manos de Sergio Massa. Es allí en donde se explica buena parte del crecimiento de estos exponentes: Milei sumaría por el voto útil y Massa crecería apelando al voto ideológico.
Es interesante analizar para reconfirmar lo expuesto hace unos días el posible escenario de aquellos que no fueron a votar: el libertario y el Ministro de Economía se llevarían la mayor parte de esos nuevos posibles votantes.
No todas son pálidas para la candidata de Juntos por el Cambio ya que aún cuenta con un posible techo electoral bastante alto, en relación a ello existen dos posibles lecturas: quizás ya no despierte las pasiones que soñó despertar o su giro moderado estaría dando algunos frutos. En base a la fecha de la medición nos inclinaríamos por la primera opción.

En la provincia de Buenos Aires Néstor Grindetti parece lograr el objetivo que no logra Patricia Bullrich: evitar la fuga de votos de su contrincante interno. Axel Kicillof de la mano de Unión por la Patria parece encaminarse a la reelección, pero Juntos por el Cambio amenaza con ser competitivo.
El voto útil en este caso podría jugar a favor del actual intendente de Lanús en uso de licencia ya que Carolina Píparo no logra transformarse en la leona bonaerense, aunque hay quienes vislumbran un crecimiento en relación a las PASO. Esta elección es muy importante para nuestra ciudad puesto que Fernanda Raverta descansa en la supuesta fortaleza del gobernador y Guillermo Montenegro apuesta a que la contienda provincial sea lo suficientemente pareja como para limitar un posible corte de boleta únicamente al tramo presidencial. El radical Maxi Abad también desea que la posible sangría, si es que existe, se corte en el tramo presidencial, es por ello que las próximas semanas serán claves a la hora de analizar los movimientos de campaña.
Como adelantamos, Unión por la Patria relegó sutilmente a Acción Marplatense en el Encuentro Marplatense. Según indicaron, los votos de AM están consolidados y ahora tienen que ir por el voto kirchnerista más duro, que según creen coqueteó en las PASO con Milei pero que ahora ante el avance de la motosierra volvería a depositar su confianza en un armado más ligado al justicialismo. Fernanda Raverta se entretiene en cuestiones periféricas que solo retumban en el recinto del Concejo Deliberante.
Esta semana fue el inicio formal de la campaña de Guillermo Montenegro quien construirá su fortaleza/relato en torno a la seguridad y la generación de “laburo”, dos cuestiones que exceden las atribuciones directas del municipio. Seguramente el equipo del intendente optó por estos ejes basados en sensaciones del electorado con el objetivo de fidelizar los 140.000 votos que le garantizarían el triunfo.
La gestión no se ha caracterizado por grandes logros en materia de seguridad, pero alguna presencia oportuna y sobreactuada más la ligazón de Patricia Bullrich con este tema le permitieron al oficialismo montar una situación de dudoso buen gusto en relación a la vuelta de Gendarmería a nuestra ciudad. La candidata a presidenta se comprometió en un video filmado en el barrio Las Heras a destinar fuerzas federales a nuestra ciudad, aunque aún parezca lejano y complejo.
En definitiva, tanto el actual intendente como quien ansia sucederlo no presentaron aún (quizás lo hagan) un proyecto de ciudad como una construcción colectiva que supere la coyuntura, más allá de la estudiada denominación de sus coaliciones.
Seguramente es una asignatura pendiente de ambos protagonistas, pero también de todos los marplatenses y batanenses que no terminamos de construir nuestra identidad. Compramos formatos llegados por la Ruta 2, la 11 o la 226, quizás se relacione con una concepción de ser una ciudad de paso, una urbe turística que descansa su fortuna en la llegada de los visitantes ocasionales. Seguramente luego de las elecciones tendremos tiempo para dedicarle un poco de atención a la construcción ciudadana.
Por momentos las cartas parecen estar marcadas, aunque queda un largo camino por desandar. Las declaraciones altisonantes, las medidas oportunistas, la inflación y la sobreactuación marcarán una campaña en la que al parecer se juega la continuidad del sistema político vigente.
Hasta la semana que viene. Falta menos para terminar con las intrigas.