Entre la apatía y la parsimonia

Entre la apatía y la parsimonia

Quedan poco más de 7 días para que comience la veda electoral. Las calles dicen menos que las campañas. Es indescifrable cómo se canalizará la bronca y la desilusión que reina en el electorado.

3 de agosto de 2023

La campaña electoral transcurre entre la apatía y la parsimonia. La apatía es el estado de desinterés y falta de motivación o entusiasmo en que se encuentra una persona y que comporta indiferencia ante cualquier estímulo externo. La parsimonia es la calma o tranquilidad ceremoniosa con que se hace algo.

 

La apatía es propia de un electorado ignorado en la mayoría de las propuestas y que deambula en un escenario en que la política se habla demasiado a sí misma. La parsimonia en este caso describe buena parte de las conductas de las fuerzas políticas a la hora de dar algo más que un simple espectáculo.

 

Es difícil comprender qué es lo que está en juego en estas primarias. No caeremos en repetirnos en lo inoportunas que son en este contexto. Desde ya que es saludable que las fuerzas políticas ordenen su oferta electoral de la mano justamente del electorado, pero cuando se camina entre aquellos que realmente son los protagonistas del próximo 13 de agosto (los ciudadanos) nos damos cuenta que son pocos los interesados en escribir está historia.

 

En nuestra ciudad, Encuentro Marplatense se esfuerza por darse a conocer. Son muchos los que aún no saben que Pulti y Raverta se pusieron de acuerdo en camuflar Unión por la Patria tras el manto de Acción Marplatense. Hay un detalle que aún es más complejo: Gustavo Pulti será parte de la boleta de Unión por la Patria y Fernanda Raverta de Encuentro Marplatense. Quizás subestimemos al electorado, pero no faltarán aquellos que busquen las gaviotas en el cuarto oscuro o la patria en una candidatura local.

 

En los cuarteles del Encuentro reina la esperanza, esperan estar por encima del 32%. No sobran los motivos, pero la esperanza es la último que se pierde.

 

En estos últimos días se intentó vincular la figura de Fernanda Raverta con la de Axel Kicillof, lo que a simple vista suma aún más confusión. La fusión quizás fue tardía.

Algunos dirán que las PASO no son tan importantes para la nueva coalición local, pero si la candidatura de Raverta no supera el 30% sus aspiraciones quedarán nuevamente sepultadas, y como ya dijimos será Acción Marplatense en soledad quien deberá pelear la batalla legislativa en octubre. Es un armado que indispensablemente debe mostrarse ganador para ser viable, caso contrario la implosión es inevitable.

 

En Juntos por el Cambio la rivalidad entre Larreta y Bullrich no se traslada a la dirigencia local. Son habituales los encuentros amables entre dirigentes que responden a los distintos candidatos. La candidatura unificada de Guillermo Montenegro le quitó el dramatismo que esta PASO pudo tener y que muchos anticipaban, y la disputa por el control de la 5ta sección electoral es una moneda al aire más allá que dejará tela para cortar.

 

Existe la sensación que cada lista está haciendo todo lo posible para obtener el mejor resultado respetando el libreto que les viene impreso. Una especie de satisfacción mezclada con ansiedad.

 

Las campañas son muy distintas: el radicalismo local le aporta la militancia tradicional a la candidatura de Bullrich, por más que haya quienes quieran menospreciar a la UCR, si Patricia obtiene un buen resultado será en gran medida gracias a la estructura del radicalismo bonaerense y de no obtenerlo nada tendrá que reclamarle a sus socios.

 

Desde el entorno de Larreta confían en la planificación del jefe de gobierno porteño. “Horacio no pierde” dicen mientras se envalentonan con los últimos endorsement del porteño. Quizás Larreta fue quien mejor comprendió este proceso, pero en esta oportunidad la apatía puede jugarle una mala pasada. El tiempo lo dirá.

Ambos precandidatos a presidente han sido muy flexibles con Guillermo Montenegro. Incluso se “pelean” por venir a apoyar su reelección. Por ahora no se exigen definiciones y ambas listas se permiten jugar con la figura del intendente. El “modelo Mar del Plata” se impuso contra todos los pronósticos pese a que muchos éramos pesimistas.

 

El FIT elije sus candidatos locales: son 2 listas, pero hay 4 precandidatos que se autodefinen de izquierda y algunos más que están bastante cerca.

 

Esto dificulta que el apático se vuelque a la izquierda, la parsimonia de esta fuerza a la hora de explicar su esquema interno torna indescifrable sus chances electorales. Los medios seguramente somos cómplices ya que estamos obnubilados por internas que nos tales.

 

La visita de Javier Milei dejó la sensación que existe un voto que aún no descubrimos y que no tenemos idea a quién afectará. Es innegable la sensación que La Libertad Avanza estará por encima de los votos obtenidos en la última legislativa, eso significaría que la representación legislativa en el Concejo Deliberante y en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires están al alcance de la mano.

En definitiva, las visitas rutilantes se suceden y los mensajes adaptados se repiten, pero el escenario es de incertidumbre. En buena medida se debe a que los verdaderos protagonistas de esta película aún no entienden el guion.

 

Las elecciones primarias abiertas, simultaneas y obligatorias solo desvelan a políticos y al mal llamado “círculo rojo”. La preocupación de buena parte de la ciudadanía es el escenario que puede precipitarse el 14 de agosto.

 

Estamos golpeados. Sobran los motivos para la apatía y la parsimonia de algunos no hace más que justificarla.

 

Lo único que podemos decir desde este espacio es que, pese a que son solo primarias, es muy importante participar ya que el sistema no está preparado para el temblor que significaría una participación por debajo del 60%. Por nuestro propio bien debemos sentirnos protagonistas de la historia, porque lo somos pese a que a veces sentimos lo contrario.

 

Ahora sí, hasta la semana que viene.

 

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