Oportunidad u oportunismo

Oportunidad u oportunismo

La irrupción de Encuentro Marplatense sacudió la modorra de la política vernácula. Con todas sus contradicciones a cuestas la sola presentación en sociedad obligó a Montenegro a embarcarse en la aventura reeleccionista y dejó en evidencia la falta de estrategia del oficialismo que solo se limita a tirar puñetazos al aire.

10 de julio de 2023

En política no siempre 1+1 es 2, pero seguramente en las cabezas de Gustavo Pulti y Fernanda Raverta apuestan incluso a que la suma arroje 3. Mucho se especuló en torno a este acuerdo político en los meses previos al cierre de lista. Algunos aseguraban que era imposible y enumeraban heridas de un pasado que hoy quedó en el olvido. Ambos protagonistas hicieron propia la frase que reza que los enojos en política nunca son para siempre.

 

La apuesta es arriesgada por la profunda integración de la propuesta: Acción Marplatense no adhirió a Unión por la Patria como era de esperar, se formó una nueva coalición a nivel local con otra impronta. No faltará aquel que afirme que es solo camuflaje para la ocasión, pero Acción Marplatense tiene prácticamente asegurada la renovación de sus dos bancas en desmedro de las aspiraciones truncas de algunos ediles de hasta ayer Frente para la Victoria, y a eso hay que sumarle que Gustavo Pulti será diputado provincial.

 

Pero la pregunta es ¿Qué aporta Acción Marplatense para que el premio sea tan grande?. La respuesta es mucha más profunda que la simple sumatoria de posibles votos.

 

En la presentación en sociedad de Encuentro Marplatense encontramos algunas respuestas. La presencia de Gustavo Pulti aporta previsibilidad ante un electorado reticente a votar kirchnerismo puro y duro. Fernanda Raverta logra algo mucho más importante que sumar 8 o 9% a su núcleo duro, ambos lograron conformar una propuesta opositora con posibilidades de triunfo. Lograron quebrar la inercia pre electoral que tildaba de inevitable la reelección de Guillermo Montenegro o el triunfo de casi cualquier candidato enrolado en Juntos por el Cambio.

 

Es muy difícil confiar en las encuestas, pero si Javier Milei ronda el 19% a nivel provincial, como indican algunos estudios confiables, es probable que logre colarse en el reparto de concejales y diputados provinciales. Algunos indican que en nuestra ciudad Juntos por el Cambio se vería perjudicado por el rugido del león. A la gestión de Montenegro no le sobra nada, y basta con alejarse un poco del palacio comunal para escuchar reclamos que escapan a la recurrente asignación de responsabilidades impulsada desde el entorno del intendente.

 

Fueron 4 años sin hitos, entendiendo tales como algún evento significativo que tiene importancia para todo el proyecto. Quizás se explique en que el alcalde nunca esbozó un proyecto de ciudad. Los hitos se utilizan para medir el progreso y mostrar cómo se acerca a los objetivos que se han establecido, es complejo tenerlos cuando el objetivo parece solo la “gestión”. La gestión no tiene épica ni sueños de algún trasnochado, es poco más que sobrevivir a las dificultades que propone el día a día.

 

Encuentro Marplatense es el resultado de una lectura inteligente del panorama electoral, explora una posibilidad que luego de las PASO podría ser algo más que un deseo, y además surge en el momento oportuno: Juntos está inmerso en una interna que parece algo más profundo que una simple contienda electoral. Las dudas de Montenegro deterioraron uno de sus supuestos capitales políticos: la cercanía. Pulti amplía el rango de proximidad que lograría en soledad el kirchnerismo.

 

El acuerdo podría tildarse de oportuno u oportunista pero también es cierto que existen coincidencias ideológicas para justificar la concordia electoral. La irrupción de un nuevo armado político debería obligar a Juntos por el Cambio a mejorar su propuesta electoral. Las primeras reacciones del oficialismo fueron confusas: responder a cada frase con un glosario de obviedades vía redes sociales no solo es “quedarse en la chiquita” sino que pone en un lugar que no le sienta mal a la jefa de la ANSES.

 

No todo es color de rosa: es difícil alinear la tropa cuando abundan los enojados. Para muchos Pulti se llevó demasiado premio y desdibujó una propuesta justicialista pura. El acuerdo programático se tejió luego del acuerdo electoral y será todo un desafío desacoplar la construcción local de los inconvenientes que afronta Unión por la Patria. En épocas en las que las internas se dirimen en redes sociales y canales de televisión, Raverta deberá demostrar que realmente tiene que capacidad de mando.

 

Otro de los desafíos de la coalición es afrontar lo que resta del periodo legislativo. Acción Marplatense fue funcional al oficialismo en temas importantes. Sin ir más lejos una propuesta del concejal Horacio Taccone permitió la delegación de facultades al intendente para aumentar el boleto. Las condiciones impuestas por Taccone fueron hasta ahora ignoradas por el Ejecutivo.

 

El argumento de ampliar la coalición como apuesta a una futura gobernabilidad es tan similar al esgrimido por Horario Rodríguez Larreta en la interna presidencial de JxC que podría sorprendernos, pero a esta altura casi nos sorprende. Los problemas son lo suficientemente graves como para no “perdonar” algún desliz legislativo. Es de esperar que la dinámica en el deliberativo se vea afectada, aunque las coincidencias expresadas por casi todos los bloques en la Mesa de Trabajo por la Municipalización de Punta Mogotes dejan abierta una ventana de esperanza. Las elecciones también se ganan diagramando políticas de Estado no sólo agrediendo al que piensa distinto.

 

Más allá del devenir de los sucesos no son pocos los que se preguntan si el intendente y su entorno no dejaron escapar la oportunidad de sumar a Acción Marplatense al armado local. Seguramente las exigencias de Pulti eran demasiadas para una coalición superpoblada, pero la cercanía fue innegable. Quizás subestimaron la capacidad de dialogó del ex intendente o descansaron en la intransigencia de Raverta, o quizás algunos pícaros creyeron que AM se quebraría nuevamente ante el riesgo de perder la representación legislativa y que resultaría más sencillo apostar a incorporaciones a tono personal. Recordemos las fotos de Montenegro y Taccone en las gradas del Estadio Once Unidos o en el acuerdo para la aprobación del presupuesto 2022, parecían el preludio de algo que finalmente no ocurrió. El tiempo dimensionará el descuido político.

La campaña de cara a las PASO está en pañales, y las primarias servirán para potenciar o desinflar el relato construido en torno a Encuentro Marplatense. Si la nueva coalición logra estar cerca de Juntos por el Cambio, el oficialismo deberá darse de manera urgente un baño de humildad, caso contrario la campaña de EM quedará a la deriva y será el partido vecinal quien deba asumir las responsabilidades.

 

Oportunidad u oportunismo. Cualquiera sea la respuesta se animaron a patear el tablero, imaginen lo aburrida que hubiera sido esta columna contando posibles concejales.

 

Bonus track: ¿A nadie le sorprende que no esté previsto un lanzamiento de campaña de Juntos por el Cambio a nivel local? ¿Será producto de las internas o reina cierta desidia o comodidad en el entorno del intendente?.

 

No siempre tenemos respuestas, lo único que podemos afirmar que ser antikirchnerista no es el único anhelo para los miles de marplatenses y batanenses que sueñan con vivir mejor, se necesita mucho más que un slogan en esta oportunidad. Hasta la próxima.

 

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