Lo dijo el secretario General de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA), César Trujillo. Explicó que “estamos viviendo hace mucho tiempo con la obra privada pero en cuanto a la obra pública tenemos muy poco”.
Si bien gran parte de los actores económicos de nuestro país se ven atravesados negativamente por los datos de la economía, el sector de la construcción parece ser la excepción. A nivel local, provincial y nacional, los obreros de la construcción continúan trabajando para desarrollar y mejorar la infraestructura de nuestro país.
Al respecto César Trujillo, secretario General de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA), señaló que “la industria de la construcción en nuestra ciudad hoy está trabajando, hay una demanda de mano de obra muy importante. Estamos satisfechos y muy contentos porque en esta industria no solo trabajamos nosotros sino 40 gremios directos”.
No obstante explicó que “Estamos viviendo hace mucho tiempo con la obra privada pero en cuanto a la obra pública tenemos muy poco: la circunvalación, el colector Marcos Sastre, que está parada por falta de pago; el Acueducto Sudoeste también. Hubo varios anuncios como la doble mano Mar Chiquita- Villa Gesell, pero todavía no hay nada, y después trabajos muy chicos: arreglos en el Materno Infantil, el Hospital Interzonal. Planes de vivienda no hay, como hubo en otras épocas”, dijo en diálogo con el Portal de la Universidad.
En ese marco, el gremialista señaló que la UOCRA trabaja incansablemente en dos puntos importantes, como son la registración laboral y la capacitación constante: “El otro tema que estamos haciendo es tratar de registrar a los trabajadores, que estén en blanco, con los beneficios de la organización sindical, con cobertura de obra social, jubilación el día de mañana. Nosotros tenemos tres escuelas de formación profesional totalmente colmadas de alumnos de distintas edades, con más de 26 oficios. Todo eso tiene salida laboral y hay que apostarle a eso para tener una carrera, un oficio, una salida a la vida y poder progresar”.
“Asimismo arreglamos las paritarias cada 3 meses. La última cuota la cobramos en junio y salimos empatados, pero la inflación nos come el salario lamentablemente, no solo a nosotros sino a todas las familias. Es un flagelo enorme que estamos sufriendo todos: si tenemos trabajo o desarrollo con inflación, es lamentable, es para parar la olla. Hoy es muy cara la vida para el trabajador”, destacó Trujillo.