La cercanía de la fecha para inscribir las alianzas sumó nuevos interrogantes al escenario. Frente a tantas indefiniciones la discusión por los nombres propios parece lejana pese a que la definición de los precandidatos es inminente. Un cierre caótico que no está a la altura del conflicto.
Junio es un mes de definiciones. Es inevitable que tanta especulación llegue a su fin. El humo desplegado por todas las fuerzas políticas para tratar de esconder sus internas y sus miserias deberá disiparse o quizás sea el signo de este cierre de alianzas y de listas.
Inexplicablemente cada día que pasa surge un nuevo interrogante, y ante la incógnita una nueva operación. Los medios replican en el mejor de los casos sin analizar aquellos mensajes que reciben de alguna fuente de confianza. Todo resulta bastante burdo en este contexto económico y social.
El Frente de Todos ni siquiera tiene confirmada su denominación. Deberemos esperar al cierre de alianzas para saber qué partidos lo integrarán y si finalmente mantendrá su identidad. Cuentan algunos expertos en comunicación que la intención sería una “lavada de cara” de la coalición.
No es algo nuevo, el justicialismo y el kirchnerismo (si es que son dos cosas distintas o solo partes de una misma cosa) saben de camuflajes: en 2007 fue el turno de la Concertación Plural, una alianza entre el Partido de la Victoria y Partido de la Concertación FORJA, en 2017 surgió Unidad Ciudadana, otra coalición integrada por el Partido Justicialista, el Partido de la Victoria, el Frente Grande, Compromiso Federal, KOLINA, Encuentro por la Democracia y el Partido Comunista, y recién en 2019 llegó el turno del Frente de Todos que sería algo así como Unidad Ciudadana con la inclusión del Frente Renovador de Sergio Massa. En definitiva, en épocas de una democracia de coaliciones que le haría una mancha más al tigre.
Pero justamente el problema puede ser algo más que una cuestión cosmética si tenemos en cuenta la idas y vueltas del oriundo de Tigre y Ministro de Economía, Sergio Massa. El 10 de junio el Frente Renovador definirá su política de alianzas. La fecha límite para la inscripción de las mismas es el 14 de junio.
El 24 de junio finaliza el plazo para la presentación de listas de precandidatos ante las juntas electorales partidarias, las que deben conformarse antes del 19 de junio.

El ex gobernador Daniel Scioli puso primera, sumó a Victoria Tolosa Paz como pre candidita a gobernadora por la provincia de Buenos Aires y asegura que participará de las primarias: si este esquema prospera, Fernanda Raverta debería enfrentar una elección con un adversario aún por dilucidar. Seguramente estaban esperando que mencionemos a Gustavo Pulti, pero hasta ahora no son más que rumores que surgen de otros rumores.
La novela en Juntos, que tampoco tiene confirmada su denominación ni los partidos que la compondrían, tuvo un giro casi impensado o no pensado. Al parecer un sector del PRO cercano a Larreta vería con buenos ojos una inclusión formal de algunos justicialistas desencantados, nada nuevo si tenemos en cuenta que Miguel Pichetto fue candidato a vicepresidente de Mauricio Macri.
El problema radica en que Larreta estaría acompañado en su aventura dialoguista por Gerardo Morales, presidente de la Unión Cívica Radical, quien indicó en los últimos días que “con Schiaretti (uno de los posibles refuerzos) sí tenemos que mantener el diálogo. Hay sectores racionales del peronismo con los que hay que encontrar un consenso”. Además del nombre del gobernador cordobés se baraja también la inclusión de Florencio Randazzo. Aquí seguramente alguno pensará: Pulti fue candidato a Diputado Nacional compartiendo boleta con el ex ministro de Transporte en las últimas elecciones, pero tampoco creemos que sea un factor determinante el armado local. Lo intentamos.
El rumor desató una ola de inconformismo en la provincia de Córdoba, puesto que Luis Juez, candidato a gobernador por aquella provincia, entiende que es al menos desprolijo integrar a Schiaretti a la gran coalición opositora horas antes de las elecciones en las que justamente se enfrenta mano a mano con la fuerza provincial del actual gobernador por el control de la provincia. Muy desprolijo.
Los halcones pusieron el gañido en el cielo, y rápidamente salieron a repudiar la posible inclusión de una nueva pata peronista a las ya muchas patas de ese origen que tiene Juntos. Sin ir más lejos, Joaquín De la Torre (ex precandidato a gobernador cercano a Patricia Bullrich) tuvo su paso por el Partido Justicialista, el Frente para la Victoria y el Frente Renovador antes de auto percibirse halcón.

Patricia Bullrich no dudó en reiterar esta semana que las primarias de Juntos en la provincia se jugarían en todos los tramos de la boleta. Por su parte Horacio Rodríguez Larreta le habría indicado a Guillermo Montenegro en una charla reservada que lo “habilitaba” para colgarse de ambas candidaturas. El dilema de Montenegro es que para bailar el tango hacen falta 2, y Bullrich no estaría dispuesta a “compartir” candidaturas.
En el radicalismo aún siguen firmes las pre candidaturas a la presidencia de Gerardo Morales y Facundo Manes. Todo parece indicar que el jujeño se alinearía con Larreta. Manes parece convencido a llegar hasta el final, pero ¿con qué sello partidario? ¿Será Manes el pre candidato casi testimonial de la UCR en la PASO de Juntos?.
La Convención Provincial del radicalismo, realizada el sábado, ratificó la pertenencia a Juntos (alianza de la que aún no se conocen sus integrantes) y facultó a la Mesa Ejecutiva del Comité de la Provincia de Buenos Aires para instrumentar los acuerdos pertinentes.
En los últimos días el nombre de Maximiliano Abad, presidente del Comité Provincia, sonó para ocupar casi todos los cargos en pugna. Algunos afirman que Diego Santilli y Néstor Grindeti lo quieren de vicegobernador, en cambio otros indican que podría ser precandidato a vice en la aventura presidencial de Patricia Bullrich. Lo cierto es que Abad aún no se bajó de su precandidatura a gobernador, lugar desde el que exigió evitar las primarias a riesgo de salir terceros en la provincia hace apenas una semana.
En las últimas horas Patricia Bullrich afirmó que el vice de Grindeti sería un intendente radical ligado al campo mientras que deslizó que su vice podría ser un halcón radical. A simple vista Abad no reuniría las condiciones para ninguno de los cargos, pero todos sabemos de sus condiciones a la hora de afinar la lapicera y encontrar un resquicio en cualquier negociación. Más allá de esas innegables aptitudes, el radicalismo provincial estaría virtualmente fracturado, ya que es vox populi la cercanía de Evolución Radical y también de Gustavo Posse a Horacio Rodríguez Larreta.

En este contexto, alguien se siente capaz de adivinar lo que pasa por la cabeza de Guillermo Montenegro. Imposible. La decisión del intendente se haría esperar unos cuantos días más. Desde este humilde espacio recomendamos a los aspirantes a ocupar la posible vacante que deje el alcalde tener un poco de paciencia que todavía hay tiempo para probarse la pilcha de candidato o candidata.
En la Libertad Avanza el panorama parece un poco más tranquilo, ya que por ahora el verticalismo poco menos que mágico encarnado por Javier Milei permite que se redefina el concepto de casta de acuerdo a su conveniencia y a los pergaminos de los supuestos precandidatos que van apareciendo.
El elegido para luchar por la gobernación sería un nombre conocido en nuestra ciudad en épocas en las que aún era parte de la Policía Bonaerense, Guillermo Britos. El actual intendente de Chivilcoy, de origen justicialista, supo ser socio político de Francisco De Narváez, Sergio Massa, Joaquín De la Torre y Roberto Lavagna, además de mostrarse en su momento cercano a Martin Isaurralde y también al Movimiento Evita. La redefinición de casta debería ser una prioridad para los “libertarios”.
En definitiva, lo único que tenemos claro es que es imposible avizorar posibles pre candidatos a la intendencia, algunos nombres propios para las 12 bancas que se ponen en juego este año en el HCD, o postulantes con posibilidades reales para ocupar alguna de las 11 bancas que se renuevan en la legislatura provincial.
Jugar este juego que muchos juegan es divertido, más aún para los que escribimos este tipo de notas, pero en este momento solo es posible una mirada crítica del espantoso circo del que somos parte.
Pese a que muchos dirán que no es el momento (nunca es el momento), desconocemos las coincidencias o diferencias entre el kirchnerismo más duro y el Frente Renovador, y entre la suma de ambos y el peronismo que encarnaría Daniel Scioli. No tenemos idea por qué cualquiera de las facciones del radicalismo sería capaz tanto de compartir boleta con Patricia Bullrich como con Horacio Rodríguez Larreta. Ignoramos el proyecto de ciudad que presentaría Juntos en caso de ir unidos o separados a una PASO. No entendemos por qué Milei hurga en lo más profundo de la casta para enfrentar a la casta. Y así otras tantas preguntas.
Nos hubiera gustado usar el título de otra canción, quizás Smoke on the Water, pero por esos caprichos de los algoritmos, nada encaja mejor que resumir diciendo que detrás del humo no se ve.